

Tu dinero ya se mueve en segundos. Saber cómo vas, todavía no.
Riegu lee el movimiento real de tu dinero y lo convierte en una respuesta clara: cómo vas, y qué sigue.
Todo lo demás ya cambió.
Mandar dinero tomaba días. Hoy toma segundos.
Pagar era efectivo y fila. Hoy es un toque.
Preguntar cómo vas sigue teniendo la misma respuesta de hace treinta años: nadie sabe.
Las aplicaciones de finanzas muestran en qué gastaste. Ninguna dice a dónde vas.
Un historial no es un diagnóstico, y una montaña de recibos todavía no es un historial.

Quien nunca tuvo crédito no aparece como mal cliente. No aparece.
En Centroamérica hay millones de personas que manejan su dinero con orden y no tienen cómo demostrarlo. La puerta no se cierra por un historial malo. Se cierra por la falta de historial.
No saber también se paga.
Se paga en la tasa que alguien más negoció mejor, con los mismos ingresos.
Se paga en el mes que no cuadró y nadie supo explicar por qué.
Se paga en la oportunidad que se dejó pasar por no estar seguro de que se podía.
Ninguno de esos tres cobros llega con factura. Por eso cuesta tanto verlos.
La región abrió las cuentas. Nadie resolvió qué hacer con ellas.
Cuatro cifras medidas por el Banco Mundial y por el Banco Central de Reserva. No son nuestras, y por eso sirven: el problema que este producto atiende ya está documentado por alguien más.
70 %
de los adultos de América Latina y el Caribe tenía una cuenta financiera en 2024
Global Findex 2025, Banco Mundial
46.9 %
de los adultos en El Salvador tiene cuenta de ahorro, contra 28 % tres años antes
Encuesta Nacional de Inclusión y Educación Financiera 2025, BCR
29 %
ahorra dentro del sistema formal, aun con la cuenta abierta
Global Findex 2025, región, Banco Mundial
20 pts
de brecha de género en pagos digitales en El Salvador, la más grande de la región
Global Findex 2025, Banco Mundial

El camino no cambia. Cambia cuánto se alcanza a ver.
Riegu no propone un dinero distinto. Toma el que ya se mueve, lo ordena en un registro que nadie puede editar por detrás, y lo mide todos los días.
Lo que cambia cuando el registro existe.
No es más información. Es menos trabajo para llegar a una decisión.
Una respuesta, no una hoja de cálculo
Cada día hay una cifra y la razón que la explica. No hay que leer veinte gráficas para saber si el mes va bien.
Una historia que sí se puede mostrar
El comportamiento queda escrito en un libro que no se edita por detrás. Eso es lo que un tercero puede verificar el día que haga falta.
Alguien que responde cuando se pregunta
La consulta se resuelve contra el registro en ese momento. No hay que esperar al corte de mes para saber qué conviene hacer.
Nadie cambia su vida financiera de un solo movimiento.
La cambia con decisiones chicas, repetidas, que por separado no parecen nada y juntas terminan siendo todo. Esa es la parte difícil, y es justo donde una persona se queda sola.
Lo pequeño es lo que se sostiene
Un cambio grande dura tres semanas. Uno chico dura años, y a los años se le nota.
La disciplina no es fuerza de voluntad
Es tener enfrente lo que pasó, el día que pasó, sin salir a buscarlo. Lo que no se ve no se sostiene.
El tiempo hace el resto
Ninguna decisión de hoy se siente importante. La suma de trescientas sí, y esa suma es la que queda escrita.
Por eso Riegu no está hecho para el día en que alguien decide ordenarse. Está hecho para los trescientos que vienen después.
Nunca te vamos a pedir la clave de tu banco.
Ni el número de tu tarjeta. Riegu no entra a tus cuentas por detrás, y eso no es una limitación: es el diseño.
La infraestructura la ponemos nosotros
Lo que entra lo decide cada persona: un movimiento, un estado de cuenta, un comprobante. Suena a más trabajo que entregar una contraseña, y es exactamente por eso que el dato sirve.
Y el papel lo confirma
Cada documento se contrasta con lo que ya está registrado, y el número tiene que cuadrar antes de entrar. Una aplicación tradicional te muestra lo que le llegó. Aquí nada entra sin cuadrar.
Un solo lugar, no siete
Se termina el ir y venir entre dos, tres, siete aplicaciones para armar el panorama. Riegu refleja tus cuentas, tus movimientos y tus saldos: dónde está tu dinero, y cómo está.
No custodiamos tu dinero, no movemos pagos y no guardamos lo más sensible. Guardamos el registro, no las llaves.
El FHS: una sola cifra, construida con lo que de verdad pasó.
Una sola lectura de la vida financiera de una persona, hecha con sus movimientos y nunca con lo que declara de sí misma.
FHS
Sale de hechos, no de un formulario
Ningún dato que la mueve viene de una encuesta. Viene de movimientos que ocurrieron y quedaron registrados.
Responde al patrón, no a un buen mes
Una foto favorable no la levanta. Lo que la mueve es lo que se sostiene en el tiempo.
Se puede reconstruir entera
Toda cifra se puede rehacer desde el registro que la produjo. Si no se puede reconstruir, no se muestra.
Qué observa exactamente y cuánto pesa cada cosa es el motor, y el motor no se publica. Se ve adentro, aplicado al dinero de cada quien.
Riegu es una infraestructura de confianza financiera. No es un banco, no custodia dinero, no ejecuta pagos y no es una central de riesgo. La cifra se construye con los movimientos de cada persona, y solo llega a un tercero con un consentimiento vigente.
Riegu es una infraestructura diseñada para ti.
Y Gu es la parte que responde. Consulta tu registro en el momento de la pregunta y contesta con lo que encuentra ahí, no con lo que le sirve a cualquiera. Redacta la explicación; la cifra la calcula el motor, siempre.
A la hora que sea
Una duda de dinero no espera al horario de oficina, ni a que alguien te devuelva la llamada.
Sabe de ti lo que tú le permitas
Ni un dato más. Tú decides qué entra, y puedes cambiar de opinión cuando quieras.
Y mejora con lo que le des
Mientras más completo esté el registro, más específica es la respuesta. Ahí es donde se empieza a ver de qué es capaz.
Hacia dónde va: que Gu sea la puerta a todo el ecosistema, y no una función más adentro de una aplicación.
Un solo lugar, y adentro un ecosistema.
El dinero de una persona vive repartido en cuentas, aplicaciones y papeles que nadie junta. Riegu los junta, y a partir de ahí empieza lo que ninguna de esas piezas puede hacer por separado.
Todas las cuentas en una sola vista
Efectivo, bancos, tarjetas y préstamos. Cuánto hay, dónde está y qué queda libre, sin abrir siete aplicaciones para averiguarlo.
Registrar deja de ser una tarea
Un tiquete, un estado de cuenta, un correo. Se lee y queda registrado, con el detalle línea por línea y no como un monto suelto.
La deuda con fecha de salida
Cada saldo con su tasa, su mínimo y su plazo. Y la respuesta que casi nadie da: en qué fecha termina.
Un plan que es un ciclo
Los compromisos del mes, lo que ya está tomado y lo que queda libre. Se actualiza cuando algo cambia, no cuando alguien se acuerda.
Avisos con tiempo
Lo que vence, lo que subió y lo que no cuadra llega antes de convertirse en un problema, no después.
El respaldo de lo que hiciste
Un historial que se puede presentar, con evidencia que respalda cada cifra y un consentimiento que decide quién la ve.
Esta es la parte que se puede contar en una lista. Lo que hace que todo funcione en conjunto es lo que se ve adentro.
Estamos construyendo el motor que cambia cómo se lleva el dinero en la región.
El motor no se enseña. Las reglas con las que está construido, sí: son las que deciden si la cifra vale algo.
- 01
Comportamiento real, no formularios
Lo que entra son movimientos y documentos. Nunca lo que alguien declara de sí mismo.
- 02
Un libro que solo suma
Nada se borra. Una corrección es un asiento nuevo, así que la historia siempre se puede reconstruir completa.
- 03
El dato es de quien lo genera
Nada sale hacia un tercero sin un consentimiento explícito, puntual y con fecha de vencimiento.
- 04
La cifra la calcula el motor
La inteligencia artificial redacta la explicación y nunca el número. Una narrativa no inventa una cifra.
El resto se descubre adentro. Regístrate y mira qué hace la infraestructura con tu propio dinero.
La confianza no se declara. Se verifica.
Esto es una infraestructura de confianza, así que la parte que más importa es la que alguien puede ir a comprobar.
Lo tuyo está separado de lo de todos
La separación no depende de que el programa se acuerde de aplicarla: está impuesta abajo, en el lugar donde se guarda. Un acceso sin permiso no devuelve de menos, no devuelve nada.
Cifrado y llaves cortas
En tránsito y guardado. Cada permiso alcanza exactamente lo que le toca y nada más, y se renueva.
Verificación contra la fuente
Un documento fiscal se confirma con quien lo emitió, y queda registrado el ambiente donde se confirmó. Un sello que no dice de dónde viene no es un sello.
Consentimiento con vencimiento
Nada cruza hacia un tercero sin un permiso explícito y vigente. Cada emisión queda anotada, y la persona puede ver qué salió y hacia dónde.
Hoy el FHS te calibra. Mañana te respalda.
Es la misma cifra en dos momentos distintos de tu vida, y el segundo es el que cambia las cosas.
Primero te alista
Te dice dónde estás parado y qué falta para llegar. Nadie debería enterarse de que no calificaba justo el día que lo necesitaba.
Después habla por ti
Cuando llegue la oportunidad grande, el FHS es lo que presentas. Una historia verificada pesa distinto que un formulario llenado a mano.
Y las oportunidades te buscan
Se aplica una sola vez, o las ofertas llegan ajustadas a tu situación real. Un banco, una cooperativa, una financiera o una aseguradora puede diseñar para ti, y no para un promedio.
Hacia aquí va Riegu. Todavía no está abierto, y lo vas a saber cuando lo esté.
La dirección ya cambió. Lo que falta es qué hacer con la cuenta abierta.
La misma fuente, leída en el tiempo. Trece años de medición dicen que el acceso avanzó rápido y que el uso quedó atrás, y ese hueco es exactamente donde una persona puede ganar terreno hoy.
39 a 70 %
creció la tenencia de cuenta en la región entre 2011 y 2024
Global Findex 2025, Banco Mundial
18 a 29 %
creció el ahorro formal en la región en solo tres años
Global Findex 2025, Banco Mundial
+15 pts
subió el dinero móvil desde 2021, hasta 37 % de los adultos de la región
Global Findex 2025, Banco Mundial
141
economías medidas, con cerca de 145 mil adultos encuestados
Global Findex 2025, Banco Mundial
Planes y suscripciones.
Tres formas de estar adentro. Una es gratis y va a seguir siéndolo.
Base
Gratis, para siempre
Hoy nada del producto está detrás de un cobro. No es una prueba de catorce días ni una versión recortada que caduca sin avisar.
Plus
Todavía sin precio
Beneficios y ofertas armadas a la medida de cada persona, en lugar de la misma promoción para todos.
Negocio
Todavía sin precio
Lo de Plus, más un reporte firmado que se puede presentar ante un tercero, y solo con un consentimiento vigente.
Alianzas
Para cooperativas, financieras, bancos, aseguradoras y empresas que quieran darlo a su gente. Desde 25 personas, y el precio se acuerda.
Los planes pagos todavía no tienen precio, y no vamos a inventar uno. Un precio se fija cuando se puede demostrar lo que entrega: hasta entonces, cualquier número sería una adivinanza con cara de decisión.
Y del otro lado del mostrador.
Un banco, una cooperativa, una financiera, una aseguradora o un comercio no necesita el detalle de nadie. Necesita una señal en la que pueda confiar.
Un reporte firmado, no el expediente de nadie
Lo que cruza es la cifra y sus factores. Nunca el movimiento, ni el monto, ni el comercio donde se hizo.
Con consentimiento, y con vencimiento
Cada emisión queda registrada. La persona sabe qué se compartió, con quién y hasta cuándo.
Alcance donde el historial tradicional no llega
La señal existe justamente para quien nunca tuvo una tarjeta, que en esta región es la mayor parte del mercado.
Sumate como fundador de esto.
Las primeras instituciones que se conecten no compran un servicio: definen cómo se construye esta infraestructura, y le regalan a su gente el diagnóstico y el acompañamiento que hoy no existe en la región.
Lo que viene.
Riegu está en construcción, y lo que sigue es acercarlo a donde ya estás.
Crear tu cuenta hoy es quedar en la lista: te escribimos cuando cada cosa esté lista.
La aplicación móvil
Registrar un movimiento debería costar lo mismo que guardar el tiquete en la bolsa. Eso se hace desde el teléfono, no desde un escritorio.
- Próximamente enApp Store
- Próximamente enGoogle Play
Y el trabajo que todavía no se ve
Trabajamos constantemente en herramientas y productos que acercan el ecosistema a cada persona: menos pasos, menos estrés, y cada proceso mejor que el mes pasado.

La información financiera de esta región ya existe. Está rota en pedazos que nadie junta, y por eso a una persona que hace las cosas bien le cuesta lo mismo que a una que no. No hace falta inventar el dato: hace falta ordenarlo y devolvérselo a quien lo generó.
Douglas Moran
Fundador, Riegu

Una capa de confianza para Centroamérica.
No una aplicación más. La capa que le permite a una persona demostrar cómo maneja su dinero, y a una institución confiar en esa demostración sin pedirle su vida entera. Empieza por el registro, sigue por la señal, y termina donde hoy se cierra una puerta por falta de papeles.
Riegu está en construcción, y esto es lo que se está construyendo.
Tu dinero ya dejó un rastro. Falta leerlo.
Regístrate y descubre lo que la infraestructura de Riegu hace con tus objetivos reales.